Lo esencial que conviene tener claro sobre el IMEI del móvil
- El IMEI identifica el hardware del teléfono o de la tablet con conectividad móvil, no tu número ni tu tarjeta SIM.
- Sirve para comprobar autenticidad, facilitar soporte y bloquear un terminal robado o perdido.
- Un móvil dual SIM suele mostrar dos IMEI; cambiar la tarjeta no lo modifica.
- Una tablet solo Wi-Fi no tiene IMEI; solo lo tienen las que se conectan a redes móviles.
- Lo más sensato es guardarlo antes de que ocurra un problema: en ajustes, en la caja y junto a la factura.
- Si compras de segunda mano, el número debe coincidir en pantalla, caja y documentación.
Qué es el IMEI y por qué importa tanto
El IMEI es el identificador único de un dispositivo que se conecta a una red móvil. Según la GSMA, se trata de un número de 15 dígitos que funciona como una especie de huella técnica del equipo: identifica el aparato, no la persona que lo usa. Por eso es tan útil en móviles y en tablets con SIM o eSIM, pero no aparece en una tablet que solo funciona por Wi-Fi.
La parte importante es esta: el IMEI no cambia cuando cambias de operadora ni cuando cambias la tarjeta SIM. Tampoco se borra por hacer un restablecimiento de fábrica. Si el terminal tiene doble SIM, normalmente verás dos IMEI distintos, uno por cada interfaz de conectividad móvil. Esa diferencia parece menor, pero evita muchos malentendidos cuando alguien cree que solo existe un número para todo.
Cómo se organiza internamente
En la práctica, esos 15 dígitos suelen dividirse en bloques técnicos: una parte identifica el modelo o tipo de equipo, otra distingue la unidad concreta y el último dígito actúa como comprobación. No hace falta memorizar esa estructura para usarlo bien, pero sí conviene entender que no es un número decorativo: está pensado para que la red y el fabricante reconozcan un dispositivo concreto.
Saber esto ayuda a pasar al siguiente punto, que es el que de verdad interesa en el día a día: dónde verlo sin perder tiempo cuando hace falta.

Cómo localizarlo en segundos en Android, iPhone y tablets
La forma más rápida de ver el IMEI sigue siendo el código *#06#. Lo marcas en el teclado del teléfono y el sistema lo muestra al instante. Funciona en la mayoría de móviles y también en muchas tablets con conectividad móvil, así que yo lo uso como primera comprobación cuando tengo el dispositivo en la mano.
- En Android, entra en Ajustes y busca la sección de información del teléfono o del dispositivo. Suele aparecer como “Estado”, “Información del teléfono” o “Acerca del teléfono”.
- En iPhone, la ruta más fiable es Ajustes > General > Información. En modelos recientes, esta es la vía más segura si no quieres depender de la caja o de una etiqueta física.
- En tablets con SIM o eSIM, el proceso es parecido al de un móvil: Ajustes > Información del dispositivo o equivalente. Si la tablet es solo Wi-Fi, no tendrá IMEI.
- En la caja original, suele aparecer junto al número de serie y otros datos del equipo. Si conservas el embalaje, es uno de los mejores lugares para guardarlo.
- En la factura o ticket de compra, muchas tiendas lo incluyen. No siempre pasa, pero cuando aparece es una copia de seguridad excelente.
Si el teléfono no enciende, el código *#06# ya no te sirve. En ese caso, la caja, la factura o la ficha del fabricante son tus mejores aliados. Y si vas a comprar un terminal usado, pedir el IMEI antes de pagar no es una manía: es una verificación básica. Con ese dato ya podemos hablar de su utilidad real, que va mucho más allá de “tener un número por si acaso”.
Para qué sirve de verdad y qué no puede hacer
El IMEI es útil en tres escenarios concretos: identificar el equipo, revisar su estado y bloquearlo si hay robo o pérdida. También ayuda a detectar problemas de compatibilidad o a confirmar que un dispositivo no es una copia sospechosa. En la compraventa de segunda mano, es una de las comprobaciones que más problemas evita.
| Uso real | Qué aporta | Límite que conviene tener presente |
|---|---|---|
| Bloqueo por robo o pérdida | Permite pedir a la operadora que inutilice el terminal en redes móviles. | No recupera el móvil ni localiza su posición por sí solo. |
| Verificación antes de comprar | Ayuda a comprobar si el número coincide con la caja, la factura y los ajustes. | No garantiza por sí solo que el equipo esté libre de cuentas o bloqueos de software. |
| Soporte y garantía | Facilita al fabricante y al servicio técnico identificar el dispositivo exacto. | No sustituye al número de serie ni a la prueba de compra. |
Cuando hay un robo, INCIBE recomienda pedir a la operadora el bloqueo del terminal por IMEI y acompañar la solicitud con la denuncia correspondiente. Es una medida sensata porque corta el uso del equipo en redes móviles, aunque no sustituye al bloqueo de cuentas ni al borrado remoto. La GSMA, por su parte, mantiene una base global de dispositivos reportados como perdidos o robados que los operadores pueden consultar. Esa combinación explica por qué este número sigue siendo tan importante en 2026: no es un adorno técnico, es una pieza de seguridad real.
Ahora bien, para no mezclar conceptos, conviene separar el IMEI de otros identificadores que suenan parecido pero no hacen lo mismo.
IMEI, número de serie, EID y SIM no son lo mismo
Este punto genera confusión incluso entre usuarios avanzados. Yo suelo explicarlo así: el IMEI identifica el módulo de conectividad móvil; el número de serie identifica el aparato dentro del fabricante; el EID identifica la eSIM; y la SIM identifica la línea o la tarjeta asociada al servicio. Son piezas distintas y cumplen funciones distintas.
| Elemento | Qué identifica | Cambia al cambiar de SIM | Cuándo importa más |
|---|---|---|---|
| IMEI | El dispositivo móvil que se conecta a la red | No | Robo, compra de segunda mano, bloqueo de terminal |
| Número de serie | La unidad concreta del fabricante | No | Garantía, reparación, soporte técnico |
| EID | La identidad de la eSIM del dispositivo | No | Activación y gestión de perfiles eSIM |
| SIM / ICCID | La tarjeta o perfil de línea | Sí, al cambiar la tarjeta o el perfil | Portabilidad, activación y soporte de la línea |
La diferencia práctica es clara: si cambias de operadora, el IMEI no cambia; si cambias de teléfono, sí cambia el IMEI aunque conserves la misma línea. Esa es la clave para no confundir un problema de dispositivo con un problema de tarifa o de tarjeta. Y cuando ya tienes eso claro, el siguiente paso es saber qué hacer si el móvil se pierde o si estás a punto de comprar uno usado.
Qué haría si me lo roban o si voy a comprar uno usado
Si me lo han robado o lo he perdido
- Bloquearía cuanto antes el acceso al móvil con la herramienta de localización de mi cuenta, ya sea la de Apple o la de Google.
- Llamaría a mi operadora para pedir el bloqueo del terminal por IMEI y preguntaría qué documentación necesitan.
- Presentaría la denuncia cuanto antes y guardaría una copia, porque muchas operadoras la piden para tramitar el bloqueo.
- Cambiaría contraseñas de correo, banca, mensajería y cualquier app sensible desde otro dispositivo.
- Si tenía tarjetas de pago o servicios críticos vinculados, revisaría también accesos y sesiones activas.
Lo importante aquí es no dejar todo para “cuando tenga un rato”. En un robo, el margen de reacción importa. El IMEI no rastrea por sí mismo, pero sí ayuda a cortar el uso del equipo en la red móvil y a cerrar la puerta a un uso fraudulento.
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Si estoy comprando un móvil o una tablet de segunda mano
- Pediría el IMEI antes de pagar, no después.
- Compararía el número de ajustes con el de la caja y la factura.
- Verificaría que no haya dos IMEI diferentes si el dispositivo es dual SIM.
- Comprobaría que el vendedor ha cerrado sesión en Google, Apple u otras cuentas vinculadas.
- Haría la prueba con una SIM real o con conexión de datos para ver que el terminal funciona con normalidad.
Si el vendedor se niega a enseñar el número, lo cambia a última hora o dice que “no hace falta porque ya está reseteado”, yo no cierro la compra. Un reinicio no borra un bloqueo de red, no elimina una cuenta pendiente ni corrige un IMEI sospechoso. En la práctica, ese tipo de señales me parece más útil que cualquier discurso de confianza.
Después de esto, lo más rentable es eliminar algunos errores muy repetidos que siguen causando problemas.
Los errores más comunes que conviene evitar
- Confundir IMEI con número de teléfono. Uno identifica el aparato; el otro identifica la línea.
- Pensar que un reinicio de fábrica lo cambia. No lo cambia.
- Olvidar el segundo IMEI en móviles dual SIM. En una revisión seria conviene mirar ambos.
- Creer que todas las tablets tienen IMEI. Solo las que tienen conectividad móvil lo incluyen.
- Fiarse de cualquier comprobador online como si fuera una verdad absoluta. Algunas bases de datos son parciales o no están actualizadas al mismo ritmo.
- Guardar el número en una captura sin respaldo. Si pierdes el móvil y la copia está solo dentro del mismo aparato, no te sirve de nada.
El error más costoso suele ser el más simple: no tener el dato a mano cuando hace falta. Por eso yo prefiero dejarlo guardado en dos sitios distintos y no depender de la memoria. Esa pequeña disciplina evita carreras, dudas y compras fallidas.
Lo que yo guardaría hoy para no depender de la memoria
Si tuviera que dejar esto cerrado en cinco minutos, haría una cosa muy concreta: guardaría el IMEI junto con el número de serie, una foto de la caja y la factura, y anotaría si el dispositivo tiene uno o dos identificadores. Lo metería en una nota segura o en un gestor de contraseñas, no solo en la galería del propio móvil.
- Una captura de los ajustes donde aparezca el IMEI.
- Una foto de la etiqueta de la caja.
- La factura o el justificante de compra.
- La información de si el equipo usa SIM física, eSIM o ambas.
- Una nota breve con la operadora actual y la fecha de compra.